11/08/2005

Gestión del Talento

Mi mujer está en pleno proceso de cambio de trabajo. Ya tiene la carta de compromiso de su nuevo empleador, pero tiene ciertas dudas.

La verdad es que es un momento duro. Despedirse de una empresa en la que llevas ciertos años no es fácil, son muchos los vinculos afectivos que te atan, pero por otro lado, los vínculos no pagan las facturas.

Un argumento para irse ha sido el sueldo. Lleva advirtiendo la situación no menos de dos años y siempre la callada por respuesta y ahora que se va resulta que si que se puede hacer algo.
Lo peor de todo es que ahora admiten que la han estado minusvalorando.

En todo caso es ella quien tiene la sarten por el mango y es una situación inmejorable para apretarles las clavijas. Estamos a la espera de contraoferta pero tiene que ser hoy ya que los nuevos la esperan con los brazos abiertos.


Su jefe no se la ha tomado muy bien e incluso ha apelado a sentimientos personales para intentar que se quede. Lamentable.

Seguiremos informando

3 comments:

Telémaco said...

Efectivamente, siempre ocurre lo mismo.
Cuando comunicas que te vas y entonces te ofrecen el aumento de sueldo que siempre te han negado, te sientes insultado. Pero en fin... espero que al final os salga bien.

oscarm said...

Qué vamos a decir que no sepamos ya.

Si el cambio es sólo por motivos económicos y la contraoferta mejora claramente, os lo podéis pensar. Pero teniendo muy claro que la salida sólo se ha aplazado.

Al final hay que largarse de allí, para ir a otro sitio donde todavía no se rían de tí (aunque hay excepciones).

¡Que haya suerte!

Rafa said...

Mi mujer y yo vivimos una situación similar hace unos 4 años. La contraoferta prácticamente doblaba su sueldo y aceptó quedarse.

Desde entonces, creo que se ha arrependido de ello casi cada día. Vivió unos años de calma, aprovechando el nacimiento de las niñas, y ahora lleva un par de años buscando como salir, con el "problema" de un sueldo un poco alto para el mercado. Pero como la razón de la salida era que no le gustaba el trabajo ni la compañía, eso se mantiene aunque el salario mejore (lo de los factores motivantes e higiénicos que se estudia en RRHH).

Como dice Oscarm, la salida se aplaza, el "queme" crece día a día y cada vez estás más dispuesta a aceptar casi-lo-que-sea para salir (que es justo lo que siempre te dicen que no debes hacer).

Bueno, ha quedado un poco negativo el comentario. Que haya suerte.

En nuestro caso, mañana esperamos una respuesta a un proceso que cumple todas las expectativas.