1/20/2006

Me resisto

Uno de mis mejores amigos, por no decir el mejor, es Director de Recursos Humanos.

Ahora se enfrenta a una situación que me resisto a creer que se pueda hacer extensiva al resto de las organizaciones.

Resulta que es necesario despedir a una persona. Esta persona lleva 10 años en la empresa, tiene un horario un poco diferentes al resto, pero en general no existen condiciones objetivas para el despido. Esto supone que se tratará de un despido improcedente y según la ley le corresponderá una cantidad determinada.

Pues bien, el jefe directo de la persona a despedir le ofrece una cantidad inferior. Ante las preguntas de mi amigo sobre las causas de este comportamiento, simplemente le responden que se hace así para ver si cuela.

Puedo entender que ante situaciones en las que cabe interpretación, la empresa (así entendida como un ente y no como personas con cara y ojos), intenté ser la parte ganadora. Se trata de una negociación y punto. Pero ante situaciones en las que no cabe tal interpretación, no me entra en la cabeza que las organizaciones intenten saltarse nada menos que la legislación vigente. Eso es jugar sucio. ¿Por qué tu si puedes saltarte las norma y yo no? ¿Acaso puede tener 40 días de vacaciones? ¿Acaso no tengo que cumplir un horario? ¿Acaso puedo venir en bermudas a trabajar?.

Me resisto a creer que este es un comportamiento extendido. Prefiero pensar que es un hecho aislado incluso dentro de esa organización. Y, por Dios, no me gustaría equivocarme.

3 comments:

Andres said...

Lo que planteas es el pan nuestro de cada día. Evidentemente todos queremos ganarnos la vida, empresa y empleado, pero la forma de actuar en una situación como esta es lo que marca la diferencia entre una empresa con unos valores (¿cultura?) humana u otra vampírica.

También va a poner a prueba los valores de tu amigo. Si cede a lo que dice la empresa es que o piensa como ella o hará algo contra su escala de valores y eso antes o después, le pasará factura.

Rastreador said...

Pues mi experiencia ha sido siempre esa. Si pueden te la cuelan.
También a mi me gustaría que no fuera un comportamiento ectendido pero por desgracia no es así. Hay empresas que se gastan millones en tonterías que no valen para nada y luego intentan quitarle dos duros a la persona que despiden.
A mi me pasó un caso curioso. El gerente de la empresa para la que trabajo dejó caer en septiembre el rumor de que se iban a despedir 10 personas a fin de año. Llegando a mediados de Noviembre dejó caer que el despido se iba a hacer por regulación de empleo y que sólo darían la mitad de lo que darían si fuera por despido improcedente ya que es lo que marca la ley. (No recuedo si era la mitad o cuanto exactamente).
Lo mejor llegó a finales de noviembre cuando dijo que si alguno se presentaba voluntario para dejar la empresa le darían tres cuartas partes de lo que correspondería por improcedente.
Al final se presentaron 3 y después de seis meses despidieron a otros 2 con despido improcedente.

Yo estoy seguro de que no hubo nunca intención de despedir a 10 personas. Sólo fue un intento de que la gente se fuera voluntariamente y pagarles menos.

Rafa said...

Yo he vivido experiencias similares. Lo que nunca he sido capaz de entender es qué lleva a una persona a aceptar esas condiciones.
No sé si es el desconocimiento o la confianza en la empresa que te está despidiendo (irónico, verdad). Pero creo que es habitual que la empresa ofrezca menos y, sorprendentemente, que la gente lo acepte.